En marzo de 2023, Silicon Valley Bank (SVB), un referente para miles de startups tecnológicas, colapsó tras una corrida masiva de depósitos. En cuestión de días, pasó de ser un símbolo del ecosistema emprendedor a un ejemplo de fragilidad absoluta 😔.
¿Qué detonó esta crisis? SVB acumuló pérdidas latentes gigantes en su cartera de valores de largo plazo cuando las tasas de interés subieron, reduciendo drásticamente el valor de esos activos. Sus modelos de riesgo no lo anticiparon ni mitigaron con coberturas adecuadas. Además, su base de depósitos estaba altamente concentrada e insuficientemente asegurada, lo que aceleró la fuga de fondos 💸.
La investigación oficial fue clara y brutal: no fue solo un choque de mercado, sino un fracaso de gobernanza y comunicación de riesgos. El directorio no comprendió plenamente las exposiciones acumuladas ni exigió acciones correctivas; la coordinación entre áreas fue insuficiente 📉.
Aquí radica la tensión: muchas organizaciones tienen políticas, manuales y alertas, pero siguen operando en silos. Un equipo cree que otro "se encarga de eso", y al final nadie actúa con un propósito colectivo. Gobernar riesgos no puede ser tarea del área de riesgos, debe ser una responsabilidad compartida, vivida y respirada por toda la organización 🌐.
¿Por qué importa el ownership transversal? 🤔
Porque el riesgo no espera a que termines tu presentación de PowerPoint. Cuando las decisiones se toman en compartimentos , finanzas aisladas de operaciones, operaciones desconectadas de TI, TI sin alinearse con la estrategia, el resultado es un rompecabezas con grietas. Un solo evento mal gestionado puede costar millones en pérdidas, deterioro de marca o incluso la supervivencia del negocio ⚠️.
Esto no es teórico: en el sistema financiero peruano, las unidades especializadas de riesgo han identificado que eventos internos, como fraudes por suplantación de identidad, pueden representar hasta un 40 % de las pérdidas por riesgo operacional si no se integran controles, monitoreo y comunicación continuos.
Actuar con propósito: tres pilares para transformar el riesgo 💪
- Definición clara de roles y responsabilidades: no basta con listas de controles. Todos deben saber qué riesgos monitorean, cómo comunicar alertas y qué umbrales requieren acción inmediata.
- Gobierno transversal: integrar comités, métricas y puntos de decisión donde finanzas, operaciones, TI y riesgo se encuentren para decidir juntos. Esto rompe la ilusión de que el riesgo "está cubierto en alguna parte".
- Cultura que impulsa el ownership: hacer que gestionar riesgo sea parte de "cómo hacemos negocios", no un trámite burocrático. Cuando los equipos sienten que su voz cuenta en la estrategia de riesgo, las respuestas son más rápidas y efectivas ⚡.
Gobernar riesgos no es una etiqueta en un organigrama, es una respiración estratégica que debe recorrer toda la organización. Cuando lo hacemos así, no solo evitamos tragedias como la de SVB: tomamos decisiones más audaces y mejor informadas, fortalecemos relaciones con clientes y protegemos la reputación, que al final es un activo tan valioso como el capital financiero 🏦.
La invitación es sencilla, pero exigente: haz que cada persona sepa qué riesgo controla, por qué importa y cómo sus acciones pueden cambiar el destino del negocio. No como cumplimiento, sino como construcción de futuro 🌟.
STAMM: El Arte de Domar el Riesgo
Ownership transversal: cada decisión cuenta, cada acción protege el futuro.🛡️
